Tienes que saber esto si un niño te pide dulces con una calabaza azul - Chilevisión
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17/10/2019 10:19

Tienes que saber esto si un niño te pide dulces con una calabaza azul

Muchas familias quieren unirse a la experiencia y pasar un buen momento con sus disfraces la última noche de octubre. Si bien las personas con autismo pueden tener complicaciones, hoy se masifican los llamados a tomar conciencia sobre lo que significa este trastorno, pero también hay novedosas iniciativas para identificarlos usando el azul como el color clave.

Publicado por Joan Xavier Alemany

Omairis Taylor tiene un hijo de tres años con autismo. A dos semanas de Halloween, decidió que era hora de probar una solución que comenzó a ser tendencia hace algunos años para combatir las dificultades que el pequeño tiene para hablar en público.

Se trata de una calabaza azul, la cual -a diferencia de las naranjas tradicionales- está pensada para identificar a las personas con autismo y que así la gente en sus casas entienda su comportamiento al momento de pedir dulces.

"Por favor permítanle (a él o a cualquier otra persona con la calabaza azul) disfrutar este día y no se preocupen, yo diré 'dulce o truco' por él, tendré mi impuesto de mamá más tarde", dice en una publicación suya en Facebook que se volvió viral.

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En su relato, la mujer explica las dificultades que ha tenido en otras salidas durante Halloween.

"El año pasado en las casas esperaban que él dijera 'DULCE O TRUCO' para que tuviera su porción de dulces y ahí iba yo explicando la situación por las siguientes cinco cuadras", reveló.

Su llamado ha identificado a cientos de familias que también han pasado por incomodidades mientras buscan que los más pequeños salgan y disfruten la experiencia como todos los demás. De hecho, su publicación ha sido compartida más de 126 mil veces.

En estas mismas fechas, durante el año pasado, también se viralizaron llamados de padres y de organizaciones como Autism Speaks, quienes han buscado que otras familias tomen conciencia y consideren los baldes azules durante la última noche de octubre.

El 2018, esta organización compartió la historia de BJ, un joven con autismo que a sus 21 años también quería pasarla bien con su disfraz.

"Si ves a alguien que pareciera ser adulto disfrazado para pedir dulce o truco este año llevando un balde azul, es nuestro hijo!", colocó su madre, Alicia Plumer, en Facebook.

"Si bien tiene el cuerpo de alguien de 21 años, él ama Halloween. Por favor ayúdanos a mantener su espíritu vivo y feliz. Así que cuando veas el balde azul, comparte una porción de dulces. ¡Comparte la conciencia! Esta gente preciosa no es demasiado grande para pedir dulce o truco", posteó.

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Algunos tips

Los sonidos y las decoraciones que buscan dar miedo, sumado a varios disfraces tomándose las calles, pueden ser abrumadores para el que tiene autismo, algo difícil de manejar.

Autism Speaks ha compartido este año una lista con ideas útiles para considerar al momento de salir en familia con un miembro en el espectro:

Comenzar por casa

  • Contar una historia personalizada sobre Halloween para contextualizar lo que pasará esa noche y para que los niños entiendan qué esperar de la jornada.
  • Colocar un letrero en la puerta que dé a entender a los visitantes que es una casa amigable con personas con autismo.
  • Pintar alguna calabaza o decoración azul también ayuda a que se entienda.

Decoraciones y sonidos

  • Recordarle a los niños que todo está pensado para aparentar y que nada es real. Todo debe ser festivo.
  • Estar alerta de que el familiar o amigo con autismo no se acerque demasiado a las luces, decoraciones móviles o máquinas de humo. Podrían incomodarlo o gatillar comportamientos impulsivos.
  • Llevar audífonos para combatir sonidos potencialmente fuertes.
  • Si las actividades o los recorridos tienen demasiadas luces, sonidos o estímulos que hacen difícil la experiencia, buscar otras actividades menos sensoriales.

Disfraces

  • Estar atentos al momento de elegir disfraces. Algunos diseños, materiales o texturas pueden ser especialmente incómodos.
  • No necesariamente tiene que ser terrorífico. Pensar en los intereses particulares antes de elegir disfraz, como un superhéroe u otro personaje.
  • Hacer que el niño se ponga el disfraz varias veces antes de salir en Halloween para que se acostumbre a la sensación.
  • No usar maquillaje facial ni ningún otro accesorio que pueda entrar en conflicto con la experiencia sensorial.
  • Pensar en adquirir un disfraz más grande que la talla correcta para que el niño pueda usar su propia ropa debajo.

Y en el caso de que la persona se incomode con los disfraces los demás:

  • Explicar que incluso si un amigo está usando una máscara o pintura facial, sigue siendo su amigo por dentro.
  • Pedirle a un amigo que se saque la máscara por unos minutos para que pueda ver que es alguien que conoce.
  • Tener a un familiar vistiendo su disfraz o máscara en la casa antes de salir para que pueda ver que efectivamente son ellos.

Pedir dulces

  • Explicar antes cómo funciona par que entienda qué esperar.
  • Ver si hay actividades paralelas organizadas para decorar lugares antes de Halloween para familiarizarse con la estética y lo que pasará la noche del 31.
  • Salir con amigos y vecinos en barrios cercanos a la casa. Así se puede volver rápido en caso de lo necesiten.
  • Si no quiere salir de noche, preferir ir temprano en la tarde antes de que se oscurezca o, en su defecto, siempre ir con una linterna.
  • Llevar audífonos o algo que pueda calmar los estímulos del entorno.
  • Preguntarle y dejarle decidir si otros deben hablar por él al pedir dulces y si quieren que otros sepan que le cuesta comunicarse, en caso de que tenga dificultad para hablar.
  • Si es propenso a deambular y separarse del grupo, que siempre lleve zapatillas con luces o un elemento luminoso (como un brazalete o pulsera) para detectarlo mejor en la noche.

Si aún así el niño no quiere salir también es una opción válida. Muchos panoramas se pueden planificar puertas a dentro, como ver una película en casa o comer algo temático, y así también disfrutar una noche especial.