Muchas familias quieren unirse a la experiencia y pasar un buen momento con sus disfraces la última noche de octubre. Si bien las personas con autismo pueden tener complicaciones, hoy se masifican los llamados a tomar conciencia sobre lo que significa este trastorno, pero también hay novedosas iniciativas para identificarlos usando el azul como el color clave.
Omairis Taylor tiene un hijo de tres años con autismo. A dos semanas de Halloween, decidió que era hora de probar una solución que comenzó a ser tendencia hace algunos años para combatir las dificultades que el pequeño tiene para hablar en público.
Se trata de una calabaza azul, la cual -a diferencia de las naranjas tradicionales- está pensada para identificar a las personas con autismo y que así la gente en sus casas entienda su comportamiento al momento de pedir dulces.
"Por favor permítanle (a él o a cualquier otra persona con la calabaza azul) disfrutar este día y no se preocupen, yo diré 'dulce o truco' por él, tendré mi impuesto de mamá más tarde", dice en una publicación suya en Facebook que se volvió viral.
En su relato, la mujer explica las dificultades que ha tenido en otras salidas durante Halloween.
"El año pasado en las casas esperaban que él dijera 'DULCE O TRUCO' para que tuviera su porción de dulces y ahí iba yo explicando la situación por las siguientes cinco cuadras", reveló.
Su llamado ha identificado a cientos de familias que también han pasado por incomodidades mientras buscan que los más pequeños salgan y disfruten la experiencia como todos los demás. De hecho, su publicación ha sido compartida más de 126 mil veces.
En estas mismas fechas, durante el año pasado, también se viralizaron llamados de padres y de organizaciones como Autism Speaks, quienes han buscado que otras familias tomen conciencia y consideren los baldes azules durante la última noche de octubre.
El 2018, esta organización compartió la historia de BJ, un joven con autismo que a sus 21 años también quería pasarla bien con su disfraz.
"Si ves a alguien que pareciera ser adulto disfrazado para pedir dulce o truco este año llevando un balde azul, es nuestro hijo!", colocó su madre, Alicia Plumer, en Facebook.
"Si bien tiene el cuerpo de alguien de 21 años, él ama Halloween. Por favor ayúdanos a mantener su espíritu vivo y feliz. Así que cuando veas el balde azul, comparte una porción de dulces. ¡Comparte la conciencia! Esta gente preciosa no es demasiado grande para pedir dulce o truco", posteó.
Los sonidos y las decoraciones que buscan dar miedo, sumado a varios disfraces tomándose las calles, pueden ser abrumadores para el que tiene autismo, algo difícil de manejar.
Autism Speaks ha compartido este año una lista con ideas útiles para considerar al momento de salir en familia con un miembro en el espectro:
Y en el caso de que la persona se incomode con los disfraces los demás:
Si aún así el niño no quiere salir también es una opción válida. Muchos panoramas se pueden planificar puertas a dentro, como ver una película en casa o comer algo temático, y así también disfrutar una noche especial.